Yoga & me

Instructora de yoga en Valencia

Yoga en Valencia

Mariam Molina

Me llamo Mariam. Me encanta la naturaleza, viajar, disfrutar de la comida, conocer sitios nuevos, hacer senderismo, la música, la pintura, los animales en libertad, los arco iris, los picnics al aire libre, las cascadas, los aguacates y los pistachos, las flores, el color del cielo al atardecer…hay muchas cosas que me encantan. Pero, sin duda, con el yoga encontré una pasión. Hice mi curso de instructora de yoga en Green Yoga International, en Mallorca (200 horas, avalado por Yoga Alliance). 

Soy instructora de yoga porque…

La palabra «yoga» viene del sánscrito «jug» que significa «unión». Desde que empecé a practicar yoga empecé a sentir los efectos de esa unión, sentí mi cuerpo físico más en equilibrio y en sintonía con mi mente y mi alma. Sentí que me dedicaba un momento, simplemente, a SER y ESTAR. Sentía que cuando hacía yoga estaba en un lugar seguro donde conocerme, no juzgarme y llegar a quererme. Por eso me hice instructora de yoga: quería crear un espacio donde más gente pudiera llegar a ese «lugar» donde pueden encontrarse a sí mismos, conocerse, aceptarse, no juzgarse y quererse. Un lugar donde unir su cuerpo, mente y espíritu. Así nació MOON SPIRIT YOGA. 

Yoga en Valencia

“Para mí, el yoga es conectar con el momento presente, es un espacio donde puedo conocerme y quererme. Ha sido la mejor y única forma que he encontrado de combinar cuerpo, mente y espíritu”. Mariam

¿Qué es el yoga para mí? Amor, aceptación, equilibrio y vibración.

Siempre me he sentido más cómoda y segura realizando actividades mentales que actividades físicas. Sin embargo, con el YOGA por fin he encontrado algo que combina todas las partes de mi ser: cuerpo, mente y espíritu. Ahora puedo, no solamente entender, sino también sentir el significado de la palabra “yoga”, que viene del sánscrito “yuj”, que significa “unión” o “conexión”. Unión entre tú y tu “yo superior”, entre el yin y el yang, entre lo masculino y lo femenino, el sol y la luna, cuerpo y mente, entre tu consciencia individual y la consciencia universal.

Desde que empecé a practicar yoga empecé a sentir los efectos de esa “unión”, sentí mi cuerpo físico más en equilibrio y en sintonía con mi mente y mi alma. Sentí que me dedicaba un momento a, solamente, SER y ESTAR. Sentí que cuando hacía yoga estaba en un lugar seguro donde poder conocerme, no juzgarme y llegar a quererme. Por eso me hice instructora de yoga: quería crear un espacio donde más gente pudiera llegar a ese “lugar” donde pudieran encontrarse a sí mismos, conocerse, no juzgarse, aceptarse y quererse. Un lugar donde unir su cuerpo, mente y espíritu.

Hay otra cosa que me ha aportado el yoga, una herramienta antes desconocida para mí: la respiración, o mejor dicho, ser consciente de la respiración. En cualquier momento, lugar y situación puedes utilizarla. Es una herramienta muy efectiva para estar en el momento presente e intentar impregnarte de todo lo que te rodea, para afrontar una situación de estrés, para conectar contigo mismo, para gestionar dolor… todo lo que aprendes a gestionar cuando combinas respiración y posturas de yoga puedes aplicarlo a tu día a día.

Quizá pienses que el yoga se resume en hacer posturas de gimnasta o ser flexible, o quizá pienses que solo es una actividad deportiva relajada para aliviar el estrés. Pero no, el yoga es mucho más eso, no es un deporte, es una filosofía de vida. Mucha gente no sabe que las posturas de yoga (asanas) son solo la parte física del yoga, que incluye muchas otras cosas. Cuando practiques asanas de yoga recuerda que el yoga no es llegar hasta el final de una postura, es estar y sentirte (siempre respetando tu cuerpo y sus límites), es lo que aprendes mientras completas una postura, es conocerte en el aquí y ahora.

Una vez te embarcas en el camino del yoga te preguntas: ¿qué más puedo hacer como “yogui”? ¿Cómo alcanzamos esa “unión” en nuestra vida diaria? Si pensamos en el yoga desde un enfoque holístico como filosofía de vida, hay muchas cosas, además de las asanas, que podemos hacer: cómo te alimentas, qué pensamientos tienes, con qué personas compartes tu vida, qué música escuchas, cómo pasas tu tiempo libre, cómo te hablas a ti mismo y a los demás, la forma en que respiras….todo puede ser YOGA. Cualquier cosa que nos ayude a ser más conscientes, encontrar esa unión y, finalmente, llegar a nuestro SER.

Si nos centramos ahora en el aspecto físico del yoga, ¿qué podemos hacer para enriquecer nuestra práctica física de yoga? Personalmente pienso que el sonido es una forma de energía muy potente que puede tener muchos efectos en nuestro cuerpo, que también está lleno de energía. La vibración externa y la energía externa pueden ayudar a que nuestra propia energía (prana) se mueva y fluya más aún. He experimentado la vibración de mi cuerpo tras un mantra, tras el sonido “AUM”, al escuchar un gong o después de realizar algún pranayama como el Bhramari. También he sentido cómo la música y el sonido durante las asanas hacen que mi práctica se enriquezca, así como mediante el uso de cuencos tibetanos y otros instrumentos durante la meditación y relajación. Por todo ello, pienso que el uso de música, sonidos, mantras, instrumentos y vibración durante las sesiones de yoga no es solo una moda, sino una herramienta muy poderosa: “cuando tú vibras, todo el universo vibra contigo”.

Me enorgullece y me apasiona haberme embarcado en este viaje del yoga. Me encantaría que todas aquellas personas que se sientan en desequilibrio, incompletas, débiles, frágiles, vulnerables, perdidas o desconectadas, pudieran encontrar su camino para conocerse, aceptarse y quererse.

Me siento muy afortunada por estar conociendo a personas tan bonitas que comparten un trocito de su vida y su camino en ese espacio de yoga que he creado, MOON SPIRIT YOGA.